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El blog literario latinoamericano

domingo, 17 de febrero de 2019

 Blog de Patricio Pron

Claudio López de Lamadrid (1960-2019) / Más grande que la vida

"Un editor tiene que dar la cara y defender sus elecciones", sostuvo en alguna ocasión Claudio López de Lamadrid (Barcelona, 1960); más recientemente, en una conversación con Ignacio Echevarría, sostuvo que "hacer ‘bien' los libros no es tarea sencilla [...]: aparte de práctica y experiencia, se necesita cierta vocación, al menos una vocación de perfeccionismo, de trabajo bien hecho".
 
Ambas declaraciones resuenan especialmente tras la muerte de Claudio la semana pasada; también, y de forma más específica, describen las que fueron las líneas maestras de su trayectoria, que comenzó con la intervención del azar: sobrino de Antonio "Toni" López Lamadrid (quien codirigía Tusquets Editores junto a Beatriz de Moura desde 1976), Claudio comenzó ayudando en la mudanza de la editorial cuando tenía diecisiete años; menos de dos años después, y tras un breve período de formación en París bajo la tutela de Christian Bourgois, se incorporó a Tusquets como editor de mesa, un puesto que ocupó durante toda una década. Claudio tradujo a Joan Didion, Tom Spanbauer y Northop Frye y fue decisivo en la creación de Círculo de Lectores/Galaxia Gutenberg antes de comenzar a trabajar en Grijalbo Mondadori.
 
No parece posible trazar un balance de una trayectoria como la suya; por una parte, porque ésta ha quedado inconclusa; por otra, porque el pesar por su repentino fallecimiento el viernes pasado es demasiado intenso como para dejar lugar al cálculo. Y sin embargo, puede decirse ya que esa trayectoria tiene un carácter ejemplar en relación con la transformación de la escena editorial española, que en el transcurso de tan sólo un par de décadas vio la desaparición de decenas de proyectos editoriales, su absorción por parte de los grandes grupos y las transformaciones que las nuevas tecnologías introducían en el ámbito de la distribución y comercialización de libros, así como en los hábitos de lectura. Claudio atravesó esa época con facilidad y con el convencimiento (que nos alejaba) de que todo ello podía beneficiar de alguna manera a la literatura de calidad: era un lector entusiasta de la producción de las pequeñas editoriales hispanohablantes (sobre las que hablaba con autoridad), pero disfrutaba enormemente también de pertenecer a un gran grupo, cuyo "músculo" empleaba de forma libérrima en su defensa de un tipo de literatura que dialogara con la más estricta actualidad sin perder de vista su posibilidad de convertirse en clásica.
 
Literatura Random House (antes Literatura Mondadori) fue durante décadas "su" sitio; allí formó a decenas de colaboradores y desarrolló las dos líneas de trabajo que constituyen la parte del león de su legado: por una parte, la publicación en español de la más reciente narrativa norteamericana, una apuesta de enorme riesgo en sus comienzos si se considera la juventud de los autores que publicó (Jonathan Lethem, Dave Eggers, Junot Diaz, Chuck Palahniuk, George Saunders, Michael Chabon, Denis Johnson, entre otros) y la ambición a menudo desconcertante de sus obras, por ejemplo La broma infinita de David Foster Wallace, de la que fue uno de los primeros valedores.
 
Buen conocedor de la literatura latinoamericana, Claudio apostó por la circulación de ésta en España, así como de la literatura española en América Latina, en el que constituye el otro de sus legados a los lectores en esta lengua. María Moreno, Rodrigo Fresán, Emiliano Monge, Fogwill, Javier Calvo, Belén Gopegui, César Aira, Javier Cercas, Alma Guillermoprieto, Alberto Fuguet, Rafael Gumucio, Pablo Raphael, Horacio Castellanos Moya, Raúl Zurita, Cristina Rivera Garza y Mercedes Cebrián son algunos de los autores con cuya publicación contribuyó decisivamente a lo que acabó llamando el "mapa de las lenguas", la construcción de un territorio literario que Claudio (que confiaba ciegamente en las posibilidades que se abrían a la publicación en América Latina con la digitalización y la emergencia de pequeñas editoriales regionales, incluso aunque su confianza se viese minada una y otra vez por los datos de la economía real y el descrédito de la literatura) conformó y pobló como pocos editores lo han hecho.
 
Claudio López fue mi editor y mi amigo, una de esas figuras "más grandes que la vida" con las que todo escritor debería medirse alguna vez: su carácter era volcánico, su vocación era absoluta, su afán de perfeccionismo (también en la elección de sus colaboradores) era enorme. Claudio trazó en torno a su figura un tejido de afinidades y de relaciones que nos ha convertido, a quienes tuvimos la suerte de formar parte de ella, en algo parecido a una familia, que se reparte en varias ciudades (las que más le gustaban, como Madrid, Barcelona, Ciudad de México, Buenos Aires, Santiago de Chile) y cuyos miembros tienen prácticamente como único denominador común la experiencia de su amistad y el ejemplo de su compromiso con la literatura.
 
A lo largo de los últimos años, escribir a sabiendas de que sería el primer lector de mis libros (pero también su principal defensor, si estos superaban su escrutinio) suponía un gran desafío, y, por consiguiente, una de las principales motivaciones que podía yo encontrar para escribir. La de Claudio era la mirada de un dios colérico y gracioso y de una generosidad sin medida. La relación entre los autores y sus editores es proverbialmente difícil y no excluye un porcentaje de conflictividad que no debería exagerarse pero que tampoco es necesario omitir: Claudio y yo solíamos estar en desacuerdo en relación a una parte importante de su catálogo, que en mi opinión respondía más a la voluntad (por ejemplo a la de encontrar un autor o autora allí donde era evidente que no lo/a había) que a la convicción y/o a la evidencia; si ese desacuerdo establecía un límite a nuestra relación, no lo hacía en menor medida el hecho de que ambos viniésemos de países distintos, perteneciésemos a generaciones diferentes y a clases sociales enfrentadas.
 
Y sin embargo, fuimos amigos: Claudio estuvo en mi boda, planeó conmigo todos mis libros (incluyendo el que pensábamos hacer a continuación y ya no haremos), les otorgaba su bendición o los toleraba, me regaló libros, me invitó a cenar y a tomar el té. Nunca cambió una coma de mi trabajo, pero yo cambiaría voluntariamente esa coma por un día más de Claudio entre nosotros. La última vez que estuve con él me tomó del brazo para cruzar la calle, y yo pensé que, en tanto autor y editor, y como amigos y primos y devotos de una religión personal de libros y de bromas privadas, él y yo seguiríamos atravesando juntos esa calle durante muchos años, peleándonos entre risas sin soltarnos del brazo. No hay grandes libros sin grandes editores; si mis libros tienen algún tipo de grandeza (siquiera circunstancial) es gracias a Claudio; su pérdida es muy grande, tan grande como lo eran sus entusiasmos, sus convicciones, sus enojos, su impaciencia, su compañerismo y la perplejidad y el dolor con los que comienzo ahora a conjugar su nombre en pretérito.

[Publicado el 14/1/2019 a las 18:45]

[Etiquetas: Claudio López de Lamadrid]

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Biografía

Patricio Pron (Argentina, 1975) es autor de los volúmenes de relatos Hombres infames (1999), El vuelo magnífico de la noche (2001), El mundo sin las personas que lo afean y lo arruinan (2010), Trayéndolo todo de regreso a casa. Relatos 1990- 2010 (2011) y La vida interior de las plantas de interior (2013), así como de las novelas Formas de morir (1998), Nadadores muertos (2001), Una puta mierda (2007), El comienzo de la primavera (2008), ganadora del Premio Jaén de Novela y distinguida por la Fundación José Manuel Lara como una de las cinco mejores obras publicadas en España ese año, El espíritu de mis padres sigue subiendo en la lluvia (2011), que ha sido traducida al noruego, francés, italiano, inglés, neerlandés, alemán, portugués y chino, Nosotros caminamos en sueños (2014) y No derrames tus lágrimas por nadie que viva en estas calles (2016), Premio "Alcides Greca" de Novela de 2017, y del ensayo El libro tachado. Prácticas de la negación y del silencio en la crisis de la literatura (2014), al igual que del libro para niños Caminando bajo el mar, colgando del amplio cielo (2017). Su trabajo ha sido premiado en numerosas ocasiones, entre otros con el premio Juan Rulfo de Relato 2004, y antologado en Argentina, España, Alemania, Estados Unidos, Colombia, Perú y Cuba. Sus relatos han aparecido en publicaciones como The Paris ReviewZoetrope y Michigan Quaterly Review (Estados Unidos), die horen (Alemania), Etiqueta Negra (Perú), Il Manifesto (Italia) y Eñe (España), entre otros. La revista inglesa Granta lo escogió como uno de los veintidós mejores escritores jóvenes en español de su generación. Más recientemente ha recibido el Premio Cálamo Extraordinario 2016 por el conjunto de su obra. Pron es doctor en filología románica por la Universidad «Georg-August» de Göttingen (Alemania) y vive en Madrid. Su libro más reciente es Lo que está y no se usa nos fulminará (2018).

 

 

Bibliografía

 
 
 
 
 
 

 
 

 

Ficción

Lo que está y no se usa nos fulminará. Barcelona: Literatura Random House, 2017. 

No derrames tus lágrimas por nadie que viva en estas calles. Barcelona: Literatura Random House, 2016. 

Nosotros caminamos en sueños. Barcelona: Literatura Random House, 2014. 

La vida interior de las plantas de interior. Barcelona: Mondadori, 2013.

Trayéndolo todo de regreso a casa. Relatos 1990-2010. La Paz (Bolivia): El Cuervo, 2011.

El espíritu de mis padres sigue subiendo en la lluvia. Barcelona: Mondadori, 2011.

El mundo sin las personas que lo afean y lo arruinan. Barcelona: Mondadori, 2010.

El comienzo de la primavera. Barcelona: Mondadori, 2008.

Una puta mierda. Buenos Aires: El cuenco de Plata, 2007.

El vuelo magnífico de la noche. Buenos Aires: Colihue, 2001.

Nadadores muertos. Rosario: Editorial Municipal de Rosario, 2001.

Hombres infames. Rosario: Bajo la luna nueva, 1999.

Formas de morir. Rosario: Universidad Nacional de Rosario Editora, 1998.

 

No ficción:

El libro tachado. Madrid: Turner. 2014. 

 

Edición

Zerfurchtes Land. Neue Erzählungen aus Argentinien [Tierra devastada: Nuevos relatos de Argentina]. Coed. con Burkhard Pohl. Göttingen: Hainholz Verlag, 2002.

 

Crítica

"Aquí me río de las modas": Procedimientos transgresivos en la narrativa de Copi y su importancia para la constitución de una nueva poética en la literatura argentina. Göttingen: Niedersächsische Staats- und Universitätsbibliothek Göttingen, 2007.

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